
La Selección Española llegó a un nuevo reto, el Europeo de Hungría, Suiza y Austria. Después de unas últimas ediciones quedándose en la segunda ronda, llegó un cambio generacional y era crucial empezar bien en el debut contra Portugal.
El cruce en el duelo ibérico contra las portuguesas estuvo bastante igualado, en parte por el gran rendimiento de la portera rival durante la primera parte. España lo tuvo complicado para conseguir llevar balones hasta el fondo de la red hasta que durante los 20 minutos finales empezó a notarse el dominio español hasta finalmente acabar con un marcador de 30-24 que dio el primer triunfo del equipo capitaneado por Jennifer Gutiérrez.
España se había enfrentado a Portugal en 38 ocasiones, en las que habían sumado 33 victorias y 2 empates. Por lo que partían como favoritas en este cruce y estuvieron a la altura de las expectativas con el 18-12 de la segunda parte tras llegar en empate al descanso.
Los próximos enfrentamientos de España en la fase de grupos serán contra Francia y Polonia. Después de este prometedor inicio en el campeonato, la ilusión que están generando las jugadoras va en aumento. El optimismo alrededor de la Selección se refleja en la creciente expectativa de los aficionados. Lo que originalmente se había promocionado como el renacer de ‘Las Guerreras’ ahora tiene más fuerza que nunca, con un equipo que parece recargado de energía y con una actitud envidiable en el partido.
Esta renovada Selección Española ha mostrado de lo que es capaz, especialmente una vez que se deshacen de los nervios iniciales, esos que suelen brotar a flor de piel en momentos de alta presión como el inicio de un torneo así.
«Los nervios me han durado hasta el primer golpe, después a trabajar», comentó Carmen Arroyo tras finalizar el encuentro ante Portugal en el micrófono de Teledeporte. Estas palabras reflejan la mentalidad y determinación del equipo, que ha demostrado saber cómo manejar la presión para centrarse en lo que realmente importa: el rendimiento en el campo y la búsqueda de la victoria. Las Guerreras han comenzado a consolidar una identidad de juego sólida, impulsada por una gran compenetración entre sus jugadoras y por la convicción de que este es su momento.
Imagen vía Real Federación Española de Balonmano