
El camino de Casademont Zaragoza en la EuroLeague llega a su fin, pero el legado que han construido durante los últimos años sigue intacto. No se trata solo de una participación más en la élite del baloncesto europeo, sino de la consolidación de un proyecto que, año tras año, demuestra su capacidad para competir contra los mejores equipos del continente. Por segundo año consecutivo, el conjunto aragonés ha firmado una actuación sobresaliente, situándose entre los ocho mejores de Europa y normalizando un hito que, hasta hace poco, parecía impensable.
El equipo de Zaragoza luchó hasta el último instante en la serie de play-in, logrando una victoria de prestigio en el partido de vuelta ante Tango Bourges Basket. Sin embargo, la desventaja de 20 puntos sufrida en la ida acabó siendo una losa insalvable para alcanzar la ansiada Final 6. A pesar de ello, la imagen del equipo fue la de un conjunto combativo, orgulloso y con la convicción de que este no es un final, sino un paso más en su crecimiento.
Más allá del resultado, lo conseguido por Casademont Zaragoza en la EuroLeague es el reflejo de un club que ha sabido construir una identidad y que ha llevado el baloncesto femenino español a lo más alto. Competir en la máxima competición continental no es solo un privilegio, sino también una responsabilidad que el equipo ha asumido con carácter y ambición.
Con la mirada puesta en el futuro, el equipo ya se centra en los retos que tiene por delante en las competiciones nacionales. La Copa de la Reina, que se celebrará en Zaragoza, se presenta como una oportunidad dorada para luchar por un título ante su afición. Además, el objetivo de asegurar una posición de cabeza de serie en los playoffs de la liga regular marca el camino a seguir en esta recta final de la temporada.
Imagen de portada vía FIBA
Síguenos en nuestra cuenta de X (@DeporteFem_com) para no perderte nada de nuestro contenido.
Únete a nuestro grupo de Telegram (Deporte Fem) para formar parte de nuestra comunidad.