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La dura realidad de la salud mental en el deporte femenino

La dura realidad de la salud mental en el deporte femenino 1

En el mundo del deporte, el físico es muy importante, pero sin un equilibrio con la mente no se llega a ningún sitio. Hay una infinidad de casos en los que grandes atletas se han quedado por el camino debido a distintos problemas de salud mental. Da igual la disciplina o las cualidades físicas, sin utilizar la fortaleza mental y la confianza en uno mismo como los cimientos es muy complicado que la estructura se sostenga con en el tiempo.

»Puedo porque creo que puedo». Una frase que ha acompañado a una leyenda del deporte como lo es Carolina Marín y que ejemplifica muy bien el párrafo anterior. Cuando los pensamientos no acompañan y un deportista no se encuentra en un buen momento anímico, es mucho más complicado que se vea su mejor versión.

La psicología deportiva se ha convertido en un pilar para muchos deportistas, y se ha empezado a normalizar el hablar sobre ella. Y aunque todavía sigue siendo un tema tabú en algunos contextos y disciplinas, en el deporte femenino en concreto ha tenido mucho impulso en los últimos tiempos y las cosas están cambiando.

‘La salud mental está ahora muy en conversación, pero cuando yo empecé a ir al psicólogo no me querían renovar en el equipo. Ahora la situación es diferente, pero creo que la vida nos lleva a todos a vivir con estrés y tensión» explicaba Amaya Valdemoro en una entrevista con Reason Why.

A día de hoy, muchas deportistas que compiten, tanto en equipo como de manera individual, han encontrado un gran apoyo en la psicología para poder alinear mejor su mente con su cuerpo y así poder rendir mejor en su trabajo.

Algunos ejemplos sobre cómo la salud mental afecta a las deportistas

Empecemos con Simone Biles. La gimnasta estadounidense ha compartido sus experiencias de salud mental, especialmente durante los Juegos Olímpicos de Tokio, donde se retiró de varias pruebas para priorizar su bienestar mental. «Desde que entro al tapiz, estoy yo sola con mi cabeza, tratando con demonios en mi cabeza. Debo hacer lo que es bueno para mí y concentrarme en mi salud mental y no comprometer mi salud y mi bienestar» explicaba Biles.

La tenista japonesa Naomi Osaka ha hablado de sus luchas con la depresión y la ansiedad. En 2021, Osaka se retiró del Abierto de Francia para enfocarse en su salud mental, lo que provocó un amplio debate sobre la presión que enfrentan los atletas. «Me pongo muy nerviosa y me resulta estresante intentar siempre involucrarme y dar las mejores respuestas. Así que aquí en París ya me sentía vulnerable y ansiosa, así que pensé que era mejor cuidarme y saltarme las conferencias de prensa. Lo anuncié de forma preventiva«, fueron algunas de sus palabras.

No cambiamos de deporte, porque vamos con Serena Williams. Esta destacada tenista ha revelado sus dificultades con la depresión postparto y el estrés que conlleva equilibrar su carrera profesional y su vida personal: «No me siento bien hoy. Y está bien no estarlo. Nadie está bien todos los días. Si no estás bien hoy, estoy contigo. Siempre habrá un mañana«.

Seguimos con Mariona Ortiz, quien a día de hoy, una de las jugadoras de baloncesto con más prestigio en España, pero no todo ha sido un camino de rosas hasta llegar a ese punto. «Cuando salí de Perfumerías en noviembre del 2015 con 23 años tuve un episodio de depresión, luego cuando jugué en Polonia también lo pasé mal y después el de Estudiantes de 2022» explica la base sobre unas etapas complicadas de su carrera.

La asistencia de Mariona va hacia Queralt Casas, ya que su caso también merece ser comentado. Fue en el 2021 durante los Juegos Olímpicos de Tokio con la Selección Española, donde no tuvo mucho protagonismo. »No es fácil cuando tienes en tus equipos un rol con muchos minutos, la verdad que me siento bien conmigo misma por el trabajo de hoy, pero no es fácil» decía Queralt entre lágrimas en una entrevista con Radio Marca en ese momento. Con el paso del tiempo, en noviembre de 2022 dijo que se encontraba de nuevo ‘siendo ella misma mentalmente’, y fue un punto de inflexión para posteriormente vivir grandes momentos con el Valencia Basket y el combinado nacional. «El baloncesto es la cosa más importante de las cosas menos importantes. Al final hay cosas más importantes en la vida, y disfrutar y ser feliz es una de ellas«.





Ahora sí que cambiamos de deporte, y nos vamos al fútbol para hablar del que seguramente sea el caso más comentado; el de Jenni Hermoso tras el Mundial. No creo que sea necesario poner mucho contexto porque todo el mundo sabe lo que ocurrió y las consecuencia que tuvo. En ese escenario se vio a una persona en el ojo del huracán y teniendo que aguantar insultos a diario en todas sus redes sociales. Es muy probable que sea el caso en el que más afectó a la vida personal de la deportista y no solamente a su trayectoria.

Aunque hay otros casos que se pueden asemejar a lo de Jenni, siendo quizá el de Ana Peleteiro uno de los que más pueden destacar. Ya que es una deportista que muchas veces el público general olvida que es un ser humano y lo que le pueden afectar ciertos comentarios.

Por otra parte tenemos cuando los problemas de salud mental vienen a raíz de organizaciones, como un caso reciente en la liga de fútbol de Estados Unidos. Carly Nelson, portera de Utah Royals que pasó por un momento oscuro en el equipo. »Después de una profunda reflexión sobre mi tiempo con los Utah Royals, ya no puedo permanecer en silencio sobre el abuso emocional y psicológico que sufrí allí. A pesar de plantear preocupaciones internamente y buscar apoyo para mi salud mental, me encontré con resistencia y represalias públicas por parte de los entrenadores responsables. Para mí, tomar una baja por salud mental en mayo no era una opción. Era la única manera de sobrevivir a la implacable toxicidad a la que estaba sometida» fueron algunas de sus palabras.

Por suerte, hay muchas deportistas que tienen la mentalidad y los medios necesarios para afrontar estas situaciones y poder luchar contra ellas. Aunque muchas veces los problemas más grandes no tienen relación con redes sociales, odio o algo similar. Hay ocasiones en las que el propio cerebro es el mayor enemigo. Un ejemplo fácil de entender; las lesiones. Cuando una deportista sufre muchas lesiones y empieza a ver como pasan las oportunidades sin poder cogerlas, se puede sentir muy mermada a nivel mental. Un caso de gran lucha contra este tipo de baches es Carolina Marín, quien siempre ha sabido salir adelante y volver a ser la misma.

Y podría seguir escribiendo hasta el fin de los días, porque los casos de problemas de salud mental en el mundo del deporte son infinitos. Por eso, es importante hablar sobre estos temas y darles la suficiente visibilidad para, así, poder ayudar a cualquier persona que se encuentre en una situación parecida.

Los tiempos han cambiado, pero no lo suficiente. Todavía queda mucho trabajo por hacer y tenemos que seguir remando entre todos para conseguir mejorar la manera de hablar y tratar los problemas de salud mental que hay entre deportistas, y en general toda la sociedad.


Imagen de portada vía FIBA, RFEF y AFP


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